ANNE HATHAWAY, A24, CHARLI XCX Y POR QUÉ EL CINE AMA A LAS DIVAS POP

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ANNE HATHAWAY, A24, CHARLI XCX Y POR QUÉ EL CINE AMA A LAS DIVAS POP

Anne Hathaway, Michaela Cole, Charli XCX, Natalie Portman, Naomi Scott, Jack Antonoff

Imágenes de A24

Desde que se anunció a Anne Hathaway como protagonista de Mother Mary, el nuevo drama épico de David Lowery, la expectativa no ha dejado de crecer. La actriz se transforma en una pop star magnética y psicosexual que navega las heridas de su pasado junto a su ex amiga —interpretada por Michaela Coel— mientras construyen un vestuario que encapsula toda su carrera.

¿Suena bien? Hoy, 5 de marzo de 2026, como parte de la promoción de la película, se lanzó el primer sencillo del soundtrack: “Burial”. La tensión, el misticismo y la huella sonora de Charli XCX y Jack Antonoff aparecen desde el primer momento. Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué nos fascina tanto ver a actrices convertidas en divas del pop?

No es la primera vez que esta fusión llega al cine. Vox Lux de Brady Corbet apostó por ese imaginario en 2018, con Natalie Portman como una estrella pop marcada por los traumas de la infancia. La estética era poderosa, pero la película terminó demostrando algo evidente: cuando la imagen devora a la historia, ni siquiera un soundtrack producido por Sia puede salvar la ilusión.

Aun así, el concepto dejó huella. La figura de la pop star —brillante, vulnerable, excesiva— sigue siendo uno de los arquetipos más magnéticos del espectáculo. Con Mother Mary, la fórmula parece afinarse: una actriz consolidada que ya ha demostrado su capacidad vocal (Les Misérables), una estética hipnótica y un soundtrack contemporáneo que suena oscuro y afilado.

Tras el éxito de Smile 2, protagonizada por Naomi Scott, este tipo de narrativas volvió a demostrar su potencial comercial cuando la música no solo acompaña la historia, sino que la impulsa. La fantasía de la artista pop es irresistible, aunque no siempre funcione.

Un ejemplo más certero de cómo la imagen puede servir a la narrativa es Perfect Blue. En el clásico de Satoshi Kon, la estética idol se convierte en una trampa psicológica. Los moños se vuelven sogas asfixiantes y las coreografías, una danza de paranoia que desarma la fantasía de la celebridad. Allí, la imagen no adorna la historia: la destruye desde dentro.

Con Mother Mary, lo que A24 ha mostrado hasta ahora se siente cuidadosamente curado: aspiracional, elegante y extrañamente hipnótico. El tráiler sugiere una historia tensa, casi irreal, donde la línea entre mito y humanidad parece desdibujarse. La verdadera pregunta es cuánto logrará humanizar a dos figuras que suelen existir en un plano casi divino: la estrella pop y la diseñadora de vestuario.

Mientras tanto, la espera continúa. El soundtrack completo se estrena el 17 de abril, y con “Burial” sonando en repeat, la ansiedad por ver la próxima obsesión de A24 solo sigue creciendo.